Mi abuela no habla castellano
O eso dicen los de L’Ajuntaera pa la plática, el esturrie y’el escarculle la llengua murciana (sic). Mi abuela habla, pues, murciano… y ella sin saberlo, creyendo usar la lengua de Cervantes como una más, ahora resulta que no, que habla murciano, no sé cómo comunicárselo, pobre mujer.
Estas venerables gentes de L´Ajuntaera están ahora empeñadas en que se enseñe la lengua del Tío Pencho en las escuelas, al modo de catalanes, vascos y gallegos, con un orgullo autonomista propio de hobbits ultramedianos.
Y digo yo, que con lo que les cuesta a los zagalicos expresarse con corrección y escribir sin faltas de ortografía y otras lindezas en su lengua materna, ¿vamos a decirles ahora que una metátesis del tipo naide por nadie es correcta en la fecunda llengua murciana?
Esto me huele a esquizofrenia general, a palos a los que hablen según la norma castellana (Acho, tío, platica bien, que ti llevo al diretor. ¿A cualo?).
Se me ocurre que bien podrían recuperar el traje de huertano como uniforme escolar para darle a este Renacencia murciana un verdadero color folklórico, preciosa estampa la de todos los zagalicos y zagalicas con sus trajes regionales, camino de la escuela para aprender el valor nutricional del zarangollo, la enjundia idiomática del solecismo y el peso relativo del ladrillo, se me ponen los pelos como escarpias, oiga.
Y es que desde que IKEA llegó a Murcia esto ya no es lo que era, ahora todos se creen eso de
Llegó el huracán panocho para regocijo general, y los niños tan contentos (Mama, cómprame l´amoto enantes c´al Jonatan, c´aprobao el murciano con metrícula donó).
Manda huevos.
Por Sux.
Er Migué dijo
Que razón tienes jodío...
23 Febrero 2007 | 06:15 PM