♪ Una tartera de caracoles un sábado en casa con papá, mamá y mi hermano.
♪ Una cerveza con una marinera en la Plaza de las Flores de Murcia un jueves de primeros de abril.
♪ Un ron con naranja y muchos cigarrillos en Ítaca con los Bicicletas.
♪ Acompañar a David Moya en la canción Tiempo en cualquier bar del mundo.
♪ Acompañar a Manuel Luna en la canción Como volcán encendido en cualquier plaza mayor del mundo
♪ Salir un viernes a cuarta hora del instituto (esto nunca me había pasado hasta este año).
♪ La serie Roma, de La Cuatro, con Juanra en la casa de Yecla.
♪ Unas coplillas satíricas para mis compañeros en la cena de Navidad disfrazado de pitufo.
♪ El dulcísimo acento de mi compañera de diversificación cuando se pone seria.
♪ Las carcajadas musicales de cascabeles de Isa, la actriz.
♪ El intercambio de sonetos satíricos con Miguel Galindo durante un claustro.
♪ Las uñas pintadas de verde de Ainoa (esto en Ítaca también, lo siento).
♪ Escuchar las obras que toca Elvira, la flautista, cuando está estudiándolas desde la puerta de su habitación sin que ella lo sepa.
♪ La conversación con la familia de Susi en Nochevieja mientras acabo con las gulas cocinadas por Domin.
♪ Dar un concierto con Taray en Getxo y que cuando nos bajemos del escenario el público nos invite a copas y quieran irse de fiesta con nosotros.
♪ Ser un juglar en un mercado medieval recitando romances y tocando la dulzaina y que encima me paguen por hacerlo.
♪ La cara de felicidad de los Animeros cuando presentaron su disco en Letur.
♪ Las tortillas de camarones en casa de Amanda y Jose.
♪ La mariscada mensual en casa de Domin y sus muchachos.
♪ Los ojazos de niña pequeña que toca por primera vez la nieve que pone Neli cuando le cuento mi vida.
♪ El caldero en Puerto de Palos con las amigas de Amanda.
♪ Las obras de cerámica de Antonio Poves (su mejor obra: su barba).
♪ Los chistes de Gisela en la sala de profesores.
♪ Los desayunos con Emilio (que antes tenía un cuerpo para la lujuria y el pecado y una mente para la ciencia y ahora tiene un cuerpo para la ciencia y una mente para la lujuria y el pecado) en el Bar de Domingo.
♪ El sorprendente parecido del conserje con Quique San Francisco.
Esto es sólo un apunte. Continuará con una sección de cosas que merecen la pena clasificada por ciudades o por gente…
Tengo que para de escribir: hay que hacer fotocopias de mapas de España para mis alumnos.
Juanico, y mi Tina ¿No hace que la vida merezca la pena?, ella te quiere mucho.....jurujuuuuuuu
Por cierto ¿cómo se suben fotos aquí?, así todos los que no la conozcan verán esos ojicos tristes.
Interesantísimo el blog. Límpido, pulcro, cual joven vestal a punto de ser desvirgada por un sátiro en celo. Magnífico amigo. Sin embargo... hay que contar más cosas penosas de tu vida, ya que de lo contrario lo que despiertas en la gente que lo visita son unas envidias y unas ganas asomgrosas de ahogarte en el riachuelo más cercano. Espero que lo sigas escribiendo y que yo alcance algo más de protagonismo.
Guada, tu Tina merece un artículo individual. Además, he dicho que la serie "Cosas que hacen que la vida merezca la pena" continuará.
Y ahora que puedes fumar y fumar, que tienes la venia para volver a casa cuando la botella de ron ya está vacía. Ahora que ves las mañanas brillantes a través del cristal del vasito de café acompañado de las noticias del mundo (en El País). Ahora que tu flauta embellece como nunca largas noches y propone descarada nuevas canciones. Ahora, ¿ves?, todo es más fácil.