¡Ay, ay ay! ¿De verdad me ha escrito un comentario en el anterior post el maestro de la seguidilla, el verdialito más manchego a la izquierda del Júcar, el concejal menos recalificador del sur de España, el rondero cuyas coplas a las mujeres arroja desesperadas a sus pies y a los hombres nos eleva al… bar? ¡Siiiii! ¡Jesús Tejas, don Verdialote de la Manchuela me ha escrito! ¡¡¡Y yo con estos pelos!!! Querido amigo, comparto contigo hasta los nódulos, bien lo sabes, y pongo a disposición de la Ronda y Fiestas de nuestro pueblo de Motilleja y de los verdiales que hagan falta mi flauta, mis cuerdas vocales, mi hígado y mis genitales si es necesario. Este año iré con doña Pito Piturra Simarro a La Chicharra, ¿por qué?
♪Porque es una fiesta sincera, auténtica, del pueblo, sin ese idiota concepto romántico del pueblo-anónimo-genio-creativo, tan querido por los Coros y Danzas, Feria de Sevilla y Rocío de la Sección Femenina de la Falange y sus epígonos del Turismo Rural dominguero en coche grande, sino otro más moderno y verdadero: el pueblo somos personas con nombres y apellidos. El pueblo es quienes nos juntemos a hacer fiesta en el pueblo y punto.
♪Porque merece la pena tirarse tres días sólo cantando, bebiendo y comiendo hasta reventar como las chicharras, haciendo nuestra música, sin que nadie nos atragante metiéndonosla con un embudo radioformulero. Y luego, encima, terminamos la fiesta como todo maestro de ceremonias circenses debiera jalear: con una batalla de agua fresca sobre nuestros cuerpos e instrumentos (nunca bebida ese agua, por favor, qué asco), frenando un tractor con un laúd, arrancándonos hasta el último pedazo de garganta y dedos para cantar y tocar la otra rondeña.
♪Porque es bueno que los músicos populares nos reunamos de vez en cuando a cantarnos los unos a los otros sin pensar si somos lo suficientemente puristas, si sabemos más que el de al lado sobre el color de la madera de los cuernos de la dulzaina de nuestra puta madre, si el guitarro de siete cuerdas y media será o no lo suficientemente ortodoxo para esta comarca, si el violín suena murciano o malagueño, si habrá que cortar diez minutos antes la actuación para no cansar, que este público se cansa, hijo, es que esta música es cosa de viejos y claro, ya no vale, la mantengo yo, el técnico de cultura del ayuntamiento porque el alcalde ha dicho que no podemos perder los votos de los pensionistas, pero tú lo sabes, esto no tiene marcha, no sale por la tele, no place a las niñas pijas pseudocosmopolitas de salón, no gutta a nene, ajó, ajó.
♪Porque tocar con los Quiques, Davides, Raficas, Didos, Veros, Cristinas y demás animales de la fauna motillejana y ver cómo Jesús se abraza a la guitarra para que lo sujete porque ya se cae al suelo muerto de la orgía de alcohol y música que lleva en el cuerpo, cierra los ojos y exhala una seguidilla mientras sonríe es como tomarme un ron con naranja en el corazón y rozar el cielo.
♪Por eso, por todo eso y, fundamentalmente, porque ya está bien de felar por pecunia a las multinacionales que producen y vendes canciones como hamburguesas caducadas, a los concejales, diputados de cultura y técnicos de ayuntamientos catetos que si pueden te repelan del presupuesto hasta la empanadilla que te ibas a tomar después de montarles su fiesta y hacerles ganar un voto y a un público intoxicado de tanto chupar el pus podrido de los bisbales, reguetones, cansautores, celtiglandes, cutriroquerillos y pijijoperos (no afinan ni aunque se introduzcan un diapasón vía rectal, la madre que los trujo, qué desafinación llevan, por la Virgen de los Llanos), porque los juglares circenses de la música de raíz ya estamos hasta los mismos higadillos de tanta tontuna global y de soportar el hedor del aliento de la gente que se bebe los orines musicales que ha meado el último advenedizo que se ha dejado sodomizar por la discográfica, porque nos sale de los cojones del alma, nos vamos a La Chicharra, Lourdes y yo, con nuestras flautas bien afinadas para tocar hasta que no nos quede aire con los culpables de que nos hayamos conocido: la Ronda de Motilleja, y especialmente Rafa el Tarugo de Madrigueras, Quique el Cuerdas y Cebollas David, patrocinador de nuestro feliz encuentro. Y el que quiera que venga, pero que se atreva a decirle algo al Chuchi el sábado a las cinco de la mañana y verá.
Post del post: sigo de baja por nódulos y echo de menos a mis compis del instituto, especialmente a mi otro yo, Ángela, mi próximo yo, Arantxa, Pablo, Emilio y los de mis departamentos y la rueda; Taray tiene cada día más conciertos; Susi cumple años esta semana; el Tito Manuel Luna ha adelgazado; Jass ha sacado un deslumbrante disco que no os podéis perder y, sobre todo, Neli ha tenido una hija que como sea sólo la mitad de guapa que ella empezará a partir corazones en cuanto le quiten el biberón.
¡Hela, hela aquí! ¡Mírala! Esta tetera la ha hecho, con sus manos, su arcilla, su horno, su barba y su cigarro negro en la boca el grandísimo Antonio Poves. Vete inmediatamente a conocer a este tío, so gilipollas, que te estás perdiendo toda una experiencia. Es un genio mágico que ha salido de una botella de vino y que convierte en arte todo lo que sale de sus manos. Antonio Poves es un Artista y no un “chupiguaysuperegodebellasartes” de esos que llevan un cartel luminoso en los cuernos para que lo grite por los espacios alternativos de analfabetos en los que se mueven (¿qué pijo es alternativo en arte o no lo es hoy en día? ¿No será sólo una excusa para hacer pasable la cagalera hedionda del último capullo que se fumó un porro en mal estado y vio a Jesucristo haciendo un estriptís).
Antonio Poves es un artista porque ni siquiera él lo sabe y además no puede evitar serlo; porque, sin darse cuenta, cada cosa que hace destila capacidad estética, cuando se enciende un cigarro, cuando se atusa la luenga barba (se le ha comparado con todos los barbudos que en el mundo han sido ya, no lo intentéis: Valle-Inclán, Jesús Lizano, Papá Noél, el doctor Jiménez del Oso…), cuando se inyecta en vena los depósitos de la Estrella de Levante en nuestro tórrido abril, cuando con un leve golpe de uñas hace sonar la copa que en Ítaca religiosamente toma cada viernes en el aperitivo, cuando habla de cocina y comidas… Porque el tío sabe comer y beber. Y te cuenta sus viajes gastronómicos con su maravillosa mujer: a Zamora, donde consiguió que le regalaran el mejor vino en un sitio que ni a su hermano, que vive allí, caso le hacían; el de Ronda; o las comidas familiares con los otros hermanos o con su amigo Pina (ya habrá momento para contaros lo de asaltar la Alhambra de noche o suicidiarse a base de pastelitos y belmontes). Y tú, mientras tanto, te mueres de envidia por no saber tanto, por no haber vivido tanto, por no haberlo conocido antes para haber aprendido antes todo lo que tiene que enseñar y por no saber que era en la Placica donde ponen esa hueva o la mojama que buscabas hace tiempo, que si vas a Mora de Rubielos tienes que traer jamón, que el foie no hay que hacerlo con aceite sino dejarlo que suelte su propio líquido, que los antiguos meleros bajaban a Murcia desde la Alcarria para traernos queso y miel y que cada vez que vayamos allí debemos imitarlos. Él sí lo sabía, cagüensuscastas.
Pero la comida y la bebida, no son un fin (gracias, padre Mediterráneo por habernos educado) sino el arte mayor de disfrutar cuando habla con los amigos, que Poves practica con ahínco. Cuando dialoga, lo hace con la voz y con las manos vestidas de una parsimonia y un saber estar de señor castellano que ha venido a repoblar Murcia que da gloria verlo y así crea una atmósfera mágica a su alrededor con efluvios de todo lo que ha vivido. Antonio habla y habla con un discurso siempre bien hilado, progresando con cada argumento, escuchando a sus interlocutores con atención, masticando lentamente cada frase nueva. Siempre ha sido un niño bueno e inteligente, aún hoy en día, con su edad indeterminada entre los diez y los ochenta años –mes arriba o mes abajo-, lo parece.
Y se dedica a una profesión hermosa y digna, a trabajar con sus manos de alquimista medieval la tierra porque es ceramista artesano y ademásle gustan los métodos tradicionales sin rechazar lo moderno, pero jamás hará nada en serie. Tiene el horno cerca de Churra, en los límites de la ciudad, casi en la huerta. Cuando entres, verás el taller del protagonista de La Caverna: los platos, ceniceros, tazas y demás objetos aparecen ordenados unos secándose, otros recién acabados, a medio pintar o esmaltar, otros ya terminados. Hay olor a nuevo por lo que va saliendo del horno y a antiguo, por ser el oficio hermano del de las putas por su vejez. También hay colores y matices, texturas, brillos, claroscuros, líneas y manchas. Es la frontera entre la artesanía y el arte, entre la belleza y la utilidad y, ante todo, es la singularidad, pues cada objeto es siempre ligeramente diferente a sus hermanos. De sus manos han salido muchas cosas de Ítaca. Yo tengo de él la vajilla, las teteras, una lámpara de mesa y un hermoso azulejo blanco y azul enhebrado en varios cilindros que es la envidia de cualquier persona con un mínimo de gusto y sensibilidad. Una de mis tazas estuvo secuestrada durante un tiempo por una serpiente venenosa gigantesca, pero por fin la he rescatado y aquí está, preparada para sacarle a Lourdes el mejor té de la huerta de Murcia (¿quién es Lourdes…? Ya te la presentaré, no me seas cotilla) ¿Y sigues perdiendo el tiempo leyendo esto después de todo lo que te dicho y de ver la foto? Anda y vete, so tonto, y cómprale inmediatamente algo antes de que se vaya a un viñedo castellano y la tierra lo succione para siempre: la naturaleza siempre reclama lo que es suyo.
Je vous parle d'un temps
Que les moins de vingt ans
Ne peuvent pas connaître
Montmartre en ce temps-là
Accrochait ses lilas
Jusque sous nos fenêtres
Et si l'humble garni
Qui nous servait de nid
Ne payait pas de mine
C'est là qu'on s'est connu
Moi qui criait famine
Et toi qui posais nue
La bohème, la bohème
Ça voulait dire on est heureux
La bohème, la bohème
Nous ne mangions qu'un jour sur deux
Dans les cafés voisins
Nous étions quelques-uns
Qui attendions la gloire
Et bien que miséreux
Avec le ventre creux
Nous ne cessions d'y croire
Et quand quelque bistro
Contre un bon repas chaud
Nous prenait une toile
Nous récitions des vers
Groupés autour du poêle
En oubliant l'hiver
La bohème, la bohème
Ça voulait dire tu es jolie
La bohème, la bohème
Et nous avions tous du génie
Souvent il m'arrivait
Devant mon chevalet
De passer des nuits blanches
Retouchant le dessin
De la ligne d'un sein
Du galbe d'une hanche
Et ce n'est qu'au matin
Qu'on s'assayait enfin
Devant un café-crème
Epuisés mais ravis
Fallait-il que l'on s'aime
Et qu'on aime la vie
La bohème, la bohème
Ça voulait dire on a vingt ans
La bohème, la bohème
Et nous vivions de l'air du temps
Quand au hasard des jours
Je m'en vais faire un tour
A mon ancienne adresse
Je ne reconnais plus
Ni les murs, ni les rues
Qui ont vu ma jeunesse
En haut d'un escalier
Je cherche l'atelier
Dont plus rien ne subsiste
Dans son nouveau décor
Montmartre semble triste
Et les lilas sont morts
La bohème, la bohème
On était jeunes, on était fous
La bohème, la bohème
Ça ne veut plus rien dire du tout
…Una buena maestra de música, divertida, marchosa, que beba más que yo y le gusten más las cuadrillas que a mí (si puede ser violinista o violonchelista, mejor, por aquello del morbo visual de los hombres).
…Hacerle un corte de mangas a Yecla y que me dieran traslado a algún instituto de Murcia, a ser posible tranquilo, sin alumnos problemáticos, con aire acondicionado, jacuzzi y barra libre en la cantina.
…Una entrada para el Concierto de Año Nuevo en Viena, de pareja de Rosa Aguilar (esa mujer me encanta, lo siento, chicas antes o después os tenía que desilusionar).
…Un apartamento en Barbate en el mes de agosto, pagado por la Consejería de Educación, claro está, con cargo al presupuesto general, en la partida de “Agradar y desestresar a los tíos que se levantan todos los días a las seis de la mañana y se llevan doscientos kilómetros al cuerpo para trabajar para nosotros”.
…Un contrato con una discográfica para una gira mundial con Radio Tarifa (y que yo sea el flautista de Radio Tarifa, por supuesto). Tres de los bolos en La Habana, qué menos.
…Un polvo hermoso y sincero después de cada concierto con una dama mayor que yo, morena, golfa y valiente.
…Un ático en la plaza de Santa Eulalia para toda la vida, con sus geranios, su marihuana y su terracita soleada todo el año.
…Una cena con Pasión Vega, con posterior concierto sólo para mí (yo toco y ella canta, no hay problema en acompañarla) y lo que ella desee para su cuerpo del mío después.
…Un primer premio de mi caballo en la Carrera de los Caballos del Vino.
…Un carmen en el Albaycín, concretamente en el Mirador de San Nicolás, si es posible adosado al de la familia Morente, que dicen que son buenos vecinos.
…Un puesto de guitarrista en la Chirigota de Juan Carlos Aragón, de Cai.
…Una vacante de un añito en Roma, en la embajada española, de profesor de lo que sea para quien sea.
…Ser nombrado sucesor de Rocco Sifredi en los ambientes porno tras desarrollar una brillante carrera.
...Un gobierno de I.U. con Etnomurcia en la región los mismos años que Valcárcel, contados a partir de mañana con Manuel Luna de Presidente y nosotros de consejeros. Lo íbamos a poner todo patas arriba sólo un poquitín.
…Un poema de Miguel Galindo para que yo le ponga música (leed a Miguel Galindo, no me seáis ignorantes, joder, Miguel Galindo el poeta de Las alas en su sitio).
…Mil y un sábados que no se acaben con Susi, Domin, Guada, Ramón, Gerardo, Sole, Roberto y los demás en Ítaca. Y de camareros para ponernos copas y darnos conversación Javier Ruibal, Javier Krahe, Kiko Veneno y Janis Joplin.
…Una cena de pizzas cuatro quesos y Lambrusco en un banco en la calle, en Murcia, viendo el eclipse de luna del año dos mil siete con Ainoa (¡glubs! Eso ya lo he hecho).
Mientras preparamos otros post (la gripe, la mudanza de Yecla a Murcia y la explosiva primavera murciana que anula todo sentido impiden al juglarcillo acabar “La taza de Poves” y “Cosas que hacen que la vida merezca la pena II”), por petición popular y en homenaje a mis compañeros del Departamento de Lengua y Literatura española del I.E.S. Castillo-Puche os suelto estos dos poemas de un predilecto mío, don Luis Alberto de Cuenca (post del post: gracias, Maricarmen, por dejarme el libro).
O eso dicen los de L’Ajuntaera pa la plática, el esturrie y’el escarculle la llengua murciana (sic). Mi abuela habla, pues, murciano… y ella sin saberlo, creyendo usar la lengua de Cervantes como una más, ahora resulta que no, que habla murciano, no sé cómo comunicárselo, pobre mujer.
Estas venerables gentes de L´Ajuntaera están ahora empeñadas en que se enseñe la lengua del Tío Pencho en las escuelas, al modo de catalanes, vascos y gallegos, con un orgullo autonomista propio de hobbits ultramedianos.
Y digo yo, que con lo que les cuesta a los zagalicos expresarse con corrección y escribir sin faltas de ortografía y otras lindezas en su lengua materna, ¿vamos a decirles ahora que una metátesis del tipo naide por nadie es correcta en la fecunda llengua murciana?
Esto me huele a esquizofrenia general, a palos a los que hablen según la norma castellana (Acho, tío, platica bien, que ti llevo al diretor. ¿A cualo?).
Se me ocurre que bien podrían recuperar el traje de huertano como uniforme escolar para darle a este Renacencia murciana un verdadero color folklórico, preciosa estampa la de todos los zagalicos y zagalicas con sus trajes regionales, camino de la escuela para aprender el valor nutricional del zarangollo, la enjundia idiomática del solecismo y el peso relativo del ladrillo, se me ponen los pelos como escarpias, oiga.
Y es que desde que IKEA llegó a Murcia esto ya no es lo que era, ahora todos se creen eso de la República independiente de mi casa y, claro, ha pasado lo que tenía que pasar. Que si los catalanes tienen lengua propia, no vamos a ser nosotros menos, hombre, que los asturianos tradujeron al bable El principito (El principinu), pues nosotros vamos a traducir al murciano el Tractatus de Wittgenstein, faltaría plus.
Llegó el huracán panocho para regocijo general, y los niños tan contentos (Mama, cómprame l´amoto enantes c´al Jonatan, c´aprobao el murciano con metrícula donó).
¡Lectores de Ron con Naranja! A cuantos la presente vieren y entedieren, sabed que en el día de hoy, primero de febrero de dos mil siete sucede lo siguiente:
1º.-Llevo dos semanas de baja por afonía: tengo un micronódulo en la cuerda vocal derecha y me han prohibido cantar y gritar. No sé qué haré, por tanto, con mi trabajo y con los conciertos que tengo apalabrados para febrero y marzo.
2º.-Tengo dos, no uno ni tres, móviles nuevos supermolonguis guayfashion de la muerte mortal que reproducen canciones y hacen fotos y vídeos y si lo pido con cariño hasta me cocinan un caldero del Mar Menor y después me traen una garrafa de orujo blanco de Nerpio (léase con voz de Homer Simpson: “¡Mmm, orujo de Neeeeeerpio, mmm, me gustaaaaaa!”).
3º.-La impresionante nevada que cayó en mi pueblo este fin de semana nos dejó incomunicados y no pudimos celebrar la Fiesta de las Cuadrillas, lo cual deja el mundo sin orden hasta el año próximo. Esto nos ayudó, menos mal, a recordar el sabor de las migas con al-tajás regadas de vino de la Ulea de Moratalla en casa, que casi se nos había olvidado ya.
4º.-Una señora mayor y borracha intentó violarme delante de su novio el domingo pasado (pero de meterme mano, en el mismo bajo vientre y en el culo, oiga, como se debe hacer).Tras sobarme hasta los higadillos me agarró del brazo y tiraba de mí hacia la puerta con muy hermosas intenciones, susurrándome al oído: “Eftaf mu guabo, eref mu bonico, te foy a comer fifo, tienef culo de maracatón”. Eso me encantó, me subió la autoestima y me bajó la líbido. No me fui con ella, evidentemente, pero me agradó, sobretodo porque cuando tenía quince años siempre intentaba enrollarme con las chicas más beodas y degeneradas del pueblo –qué le vamos a hacer, me atraen especialmente- y me hacían el mismo caso que los murcianos a las señales de las rotondas. En el concierto de Alhama me sucedió lo mismo con una jipilonga que iba puesta hasta las rastas guarras de todo tipo de polvitos blancos. Así que me he quitado una espinita de esas que no dejan crecer el orgullo, ¡olé!, que vengan muchas así, que alguna se llevará el gato al agua.
5º.-Momin el Bicicletas está griposo gangoso perdido, tirado en su sofá viendo Cándida, de los Fesser. Aún así continúa el curso de cultura árabe y me deja leer sus apuntes cuando nadie nos ve.
6º.-Sux está trabajando en la tienda de Mustafá durante unos días hasta que éste vuelva de Marruecos, con lo cual la cosa puede alargarse años y, tras haberse leído El Vuelo de las Termitas se aburre mucho y escribe como una posesa cosas con mucho sentido que no os podéis perder.
7º.-Tengo una almohada nueva de la tienda de Toñi, pues los cojines cutres del Carrefour que no sé quién coño me hizo comprar me estaban dejando las cervicales hechas un rosario dominico.
9º.-Ainoa ha venido a vernos y he podido corroborar que está aún más guapa de lo que ella misma sabe y que es tan lista y graciosa que un día, allá por el verano, va a acabar gustándome del todo (mal rollo: tiene novio y vive en Barcelona). Ya contaré su vida cuando obtenga su permiso: esta chica es un anecdotario con piernas.
10º.-Tengo tres viajes dentro de muy poco: a Cádiz en el carnaval (mensaje encriptado por si alguien lo entiende, léase con la sonrisa socarrona de un duende envenenado: je, je, je, ¿qué te creías, que ibas a poder robarme eso también…?); a Tarragona con los gigantes y cabezudos la segunda semana de marzo; a Zaragoza a visitar a la más artista, hermosa, preciosa, guapa, inteligente, espiritual y misteriosa flautista del mundo flautil, Elvira, a primeros de abril.
11º.-Este domingo me comeré un arroz con pava en casa de David Moya y la Juana que no se lo salta un chino atao, eso está escrito en mi carta astral y no puedo luchar contra el destino, soy sólo un hombre.
Por todo lo anterior, aunque no tenga ninguna relación lógica de causa-efecto más que aquella que se deriva de mi santa voluntad, proclamo:
A PARTIR DE HOY, RON CON NARANJA SE DIVIDE EN DOS SECCIONES.
Todo lo que escriba Susi, esa opositora roteña que está ya cada vez más cerca de sentir el Romerijo en sus labios, se incluirá en De Sux Mundi. Mis paridas y diarreas mentales estarán en El Juglarcillo. Ale, ahí queda dicho, ratificado y analizado sintácticamente para quien lo necesite.
canon.
(Del lat. canon, y este del gr. κανών).
1.m. Regla o precepto.
2.m. Catálogo o lista.
(...)
5.m. Prestación pecuniaria periódica que grava una concesión gubernativa o un disfrute en el dominio público, regulado en minería según el número de pertenencias o de hectáreas, sean o no explotadas.
6.m. Percepción pecuniaria convenida o estatuida para cada unidad métrica que se extraiga de un yacimiento o que sea objeto de otra operación mercantil o industrial, como embarque, lavado, calcinación, etc.
7.m. Decisión o regla establecida en algún concilio de la Iglesia católica sobre el dogma o la disciplina.
8.m. Catálogo de los libros tenidos por la Iglesia católica u otra confesión religiosa como auténticamente sagrados.
9.m. Parte de la misa, que empieza Te ígitur y acaba con el paternóster.
10.m. Libro que usan los obispos en la misa, desde el principio del canon hasta terminar las abluciones.
11.m. Der. Cantidad que paga periódicamente el censatario al censualista.
12.m. Der. Precio del arrendamiento rústico de un inmueble. Canon conducticio.
13.m. Der. Cantidad periódica pagada a la Administración por el titular de una concesión demanial.
(...)
Real Academia Española
Qué vocablo tan lleno de contenido éste, en cuyo semántico seno se une lo más mundano de la vida en sociedad con los más elevados preceptos católicos… y es que la palabra `canon´ es una suerte de puente que une el cielo con el lodazal.
Actualmente el canon trae de cabeza a todos los usuarios de las nuevas tecnologías, proyectando su negra sombra sobre CDs y DVDs vírgenes, impresoras multifunción (fotocopiadoras), reproductores de MP3, tarjetas de memoria y hasta móviles. Es decir, grava todos aquellos soportes en los que, hipotéticamente, el españolito de a pie pueda copiar material sujeto a derechos de autor, esa cosa moderna y necesaria.
Pues bien, esta humilde internauta se pregunta (además de cuestiones trascendentales tales como: ¿Por qué le han dado a Pe el Goya a Mejor actriz protagonista?) qué hubiera sido de nosotros sin los maravillosos copistas del medievo, esas impresoras multifunción con hábito.
La producción de manuscritos fue constante a lo largo de unos 15 siglos, pensemos en la ingente cantidad de copias a razón de tres o cuatro libros de tamaño medio al año por copista.
Me imagino a nuestros amigos de la SGAE, cuales trajeados guillermos de Baskerville, indagando y poniendo multas a diestro y siniestro al top manta amanuense. Y qué decir cuando el libro ya no es cosa únicamente del mundo religioso y pasa al seglar, cientos de copistas se ponen manos a la obra para hacer llegar a todo su público (la gran mayoría aristócrata) obras de toda índole…
Yo pido a la SGAE: ¡pónganse manos a la obra, recuperen las deudas que la Iglesia y la Corona contrajeron con ustedes hace más de mil años, y déjennos copiar en paz!
Recién nacido, bebé feo entre los feos, cogí una flauta de colorines y un guitarro murciano, me puse un sombrero de cascabeles, empecé a dar saltos alrededor de la gente y aún no he parado; llevo ya veintinueve años así, ¿qué te crees? Y no me pienso cansar.